Páginas

miércoles, 28 de enero de 2015

La santidad traumatíca

Conocemos las palabras santidad como algo bueno y trauma como algo malo , escuchamos palabras como san Antonio " Bueno" para conseguir pareja o Santa Maria "Buena" para hacer milagros o santa Claus"Bueno" para entregar regalos , increíblemente todo lo que empieza con santo (a) es la representación de algo o alguien que trae un beneficio, ahora bien miremos la palabra trauma , trauma cráneo encefálico "malo" su pariente esta muy mal de salud, trauma Perileal "malo" va a estar mucho tiempo en el hospital , estas traumatizado "malo" necesitas atención psicoterapeutíca. Wow palabras como trauma van acompañadas de sustantivos a veces impronunciables y eso es una señal de que algo mal esta ocurriendo.

Como entonces podemos unir la santidad "buena" con el trauma "malo". Es un dolor de cabeza pensar en esto, sin embargo la Biblia lo dice que que? Te estarás preguntando y la verdad es SI, en Isaias 6:6-7 " Y voló hacia mí uno de los serafines, trayendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas. Tocando con él sobre mi boca, dijo: —He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa y limpio tu pecado.

Este pasaje refleja un claro trauma severo por quemaduras de tercer grado en el órgano mas sensible de todo el cuerpo, y esto para que? Para limpiar lo sucio del pecado en la boca de Isaias , el proceso traumático va acompañado de un dolor intenso y a veces insoportable puede ser físico o del corazón pero el resultado de un tratamiento dado por el padre celestial , sanara el corazón , nuestro pecado y nuestro cuerpo para ser finalmente santos "buenos" no por las obras de nosotros , sino por el medio que Dios usa para quitar ese trauma "malo" de nuestra vida, en el caso de Isaias fue un carbón encendido , para nosotros hoy es Jesús que con sus palabras nos traumatiza para luego tratarnos y hacernos santos a semejanza de el.
Querido lector si estas pasando por un dolor intenso hoy, déjate tratar por el mejor medico del mundo Dios y permite que su carbón (la palabra) te santifique y puedas decir heme aquí señor.