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martes, 29 de abril de 2014

La vida, una navegación con riesgos

Mas el que me oyere, habitará confiadamente y vivirá tranquilo, sin temor del mal. Proverbios 1:29-33

La vida, una navegación con riesgos


La navegación era muy peligrosa antes de que los grandes navegantes del siglo XVI (16) creasen los primeros mapas marítimos. Considerablemente perfeccionados desde entonces, gracias a ellos los barcos, hasta hace poco, se dirigían por el océano sin otros puntos de referencia. Además los faros, las boyas y las balizas sirven de paneles de señalización. Respetarlos confiere al navegante mucha seguridad.

A veces comparamos la vida a un viaje por los mares. Viajar por el océano de la vida es una operación con riesgo. ¿Cuáles son los puntos de referencia para tener éxito en la vida, en medio de tantos peligros? Un cristiano escribió: «La Biblia es un mapa de navegación creado por Dios mismo. De principio a fin, ella recoge indicios que muestran los escollos, los arrecifes y las arenas movedizas, sobre los cuales miles de hombres naufragaron en su travesía por el océano de la vida».


El libro de los Proverbios, especialmente, contiene advertencias y consejos para dirigir bien nuestra vida. Mediante cortas sentencias, a menudo en forma de imagen, opone la sabiduría a la insensatez, la felicidad a la tristeza, la vida a la muerte… Aborda numerosos temas, como el trabajo, la pereza, el dinero, la sexualidad, el paso del tiempo, la adquisición de riquezas, la relación con el prójimo, la forma de hablar, etc. En la Biblia se narran muchas historias de hombres y mujeres, sin ocultar sus errores, ni sus pecados; y esto con un objetivo claro: que de ellas saquemos lecciones que nos ayuden a dirigir nuestra propia vida.